Una Experiencia en Equipamiento Escolar (1970).

por Reinaldo N. Togores English Version
Escuela Experimental para la Fábrica de Calzado Plástico, Ermita No. 236 entre Lombillo y San Pedro. Salón polivalente.
A finales de los '60 una zona densamente poblada cerca del centro administrativo de La Habana fue elegida para la instalación de una nueva fábrica de calzado plástico. Esta decisión se fundamentaba en la posibilidad de operarla con la mano de obra femenina disponible en las inmediaciones. Por lo tanto, era necesario prever la atención a los niños durante las horas de trabajo, incluyendo los turnos de noche. Para esto se creó una escuela que hizo uso del edificio de una iglesia vecina, que fue cedido para ese fin por su párroco, el Padre Sardiñas. La atención debería extenderse a los niños en edad preescolar.

Se decidió entonces sacar provecho de esta oportunidad para realizar una primera experiencia en la integración escuela-guardería que incorporaría a los tres grados de primer ciclo de la escuela primaria, la etapa anterior -y hasta entonces autónoma- incluyendo desde bebés hasta niños en edad de preescolar.
Varias ventajas se esperaba a partir de este tipo de organización. Entre ellos, evitar los frecuentes problemas de adaptación que surgían en los niños de las guarderías existentes al comenzar la escuela primaria. También se esperaba que el contacto con niños mayores y el deseo normal de emular sus hazañas actuaría como una poderoso estímulo para el desarrollo intelectual de los más pequeños.

Este plan requería amplias reformas en la edificación existente, y también se consideraba necesario un mobiliario más adecuado. Los controles estadísticos sanitarios que se llevaban desde que la Revolución llegó al poder, mostraba la incidencia de malformaciones esqueléticas en niños que podrían ser atribuidas directamente al uso de un mobiliario escolar inadecuado. La prevención del daño óseo a través del diseño y dimensionamiento correcto fue el primer requisito planteado a los diseñadores. Entre otras medidas en este sentido la habitual "silla de paleta" que proporcionaba una superficie asimétrica para la escritura se descartó, al haberse imputado a su uso algunas de las peores lesiones. La altura de las mesas se redujo a fin de favorecer una posición normal de los hombros al escribir y para lograr esto se consideró necesario suprimir el espacio de almacenaje para libros bajo el tablero de la mesa. El espacio para sustituirlo se obtenía a través de un sistema modular de almacenaje. La variedad de tamaños de sillas y mesas se incrementó de acuerdo con muestreos biométricos.

La solución alcanzada en lo que se refiere a materiales y procesos de fabricación fue considerada como una primera experiencia para el desarrollo de las nuevas tipologías del equipamiento escolar. A cada grupo de edad corresponde una serie de muebles concebidos en términos de sus requisitos específicos. Mención especial debe hacerse de los muebles "Puzzle" destinados a los más jóvenes. A partir de ensamblar un reducido número de piezas era posible construir una variedad de sillas, escritorios, mecedoras y cunas para muñecas, todo ello sin que fuera necesario utilizar pegamento u otros medios de unión. En ellos el niño encuentra una manera de ejercer su creatividad: primero descomponiendo los muebles en sus componentes estructurales básicos y luego reestructurándolos en cualquiera otra de las posibles soluciones. Comienza así la formación de habilidades manuales que, a su debido tiempo, conducirá al trabajo sobre el metal o la madera en el taller de manualidades.

Como solución a los problemas de almacenamiento para el aula se ideó un sistema modular sobre la base de elementos de en tubo de acero curvado que sostenían estantes de tablero de partículas, libreros y cajas -ya sea con gavetas o entrepaños- a los que se pueden añadir puertas y mesas de trabajo acabadas en laminado plástico, todos los cuales se combinan según las exigencias de cada grado escolar. Aunque el sistema fue diseñado de acuerdo a la escala de los niños, también admitía una mayor altura proporcionando espacio de almacenaje, así fuera de su alcance, destinado al uso exclusivo del maestro.

En conjunto, la característica principal de este programa de mobiliario es la versatilidad, que hace su uso posible en múltiples entornos. Esta es una característica esencial en teniendo en cuenta un sistema escolar en el que los cursos incluyen una amplia gama de actividades individuales y de grupo. El esquema tradicional del aula es así destruido, en favor de la creciente participación del alumno en tareas sencillas y experiencias llevadas a cabo bajo la supervisión del profesor, pero en el que "descubrir por sí mismos" es el principal mecanismo educativo.

Otras escuelas.

A partir de esta experiencia se diseñaron dos escuelas experimentales más, una en Birán y la otra para la cooperativa de pescadores de Cienfuegos.
Escuela para la cooperativa de pescadores en Cienfuegos. Aparte del mobiliario se diseñó un sistema de paneles deslizantes que permitían modificar la distribución de los espacios docentes.