MUEBLEPARED: Una Propuesta (1971).

por Reinaldo N. Togores.

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El 27 de julio de 1967 se inauguró un grupo de obras realizadas en la apartada zona de Grantierra en el extremo oriental de la isla que incluía un poblado proyectado por mi con casas prefabricadas según el sistema de prefabricación ligera "Sandino" (el mismo que fuera originalmente conocido por el nombre de su autor, el Arquitecto José Novoa 1) además de 9 Internados de Montaña y 8 Círculos Infantiles. En el discurso pronunciado en aquella ocasión, Fidel Castro anunció sus planes en relación con la construcción de viviendas: "desde el próximo año podremos incrementar mucho las construcciones de viviendas, y desde 1970 unas 100 000 viviendas por año.  De manera que entre 1970 y 1980 se deberá construir en este país un millón de viviendas". Esto sería posible afirmó, gracias a la "mecanización de la construcción".

No se refería al sistema empleado por nosotros para las viviendas en Grantierra. Uno de los méritos de aquel sistema era justamente la poca necesidad de equipamiento mecánico. Por esas fechas, cuando se hablaba de "mecanización de la construcción" refiriéndose a la vivienda, se entendía que se trataba de aquella tecnología  implantada en la URSS por la administración de Nikita Jruschov, que con la incorporación del país al bloque socialista en la década de los '60 se introdujo en Cuba: la de las conocidas allá como jrushchovkas (en ruso: хрущёвка), edificios de apartamentos prefabricados a base de grandes paneles de hormigón. Estas edificaciones fueron originalmente consideradas en la URSS como una solución temporal hasta que la escasez fuese definitivamente resuelta con lo que se esperaba que fuera el impetuoso desarrollo de la economía socialista.

Pero sólo con hormigón armado no se resolverían las necesidades habitacionales de la población. El construir 100 000 viviendas al año implicaba la fabricación del mobiliario para esas viviendas, tarea también a asumir totalmente por el estado ya que a principios de ese mismo año 1968 todos los talleres de carpintería privados habían sido confiscados. Al Ministerio de la Industria Ligera le tocaría entonces esa tarea y el estudio de cómo lograrlo le fue encomendada al nuestro Departamento para el Desarrollo de la Industria del Mueble.

Eramos muchos los que considerábamos inadecuada la tecnología Gran Panel -promovida desde el Ministerio de la Construcción (MICONS)- por su rigidez y costo, al utilizar pesados paneles de hormigón armado no sólo para los cierres exteriores sino también para toda la tabiquería interior. Existieron propuestas originales en el entorno universitario de entonces sobre sistemas de prefabricación que postulaban otras soluciones a partir de la tabiquería ligera y del mobiliario, pero éstas tuvieron poca acogida por parte de la administración. Un ejemplo lo tenemos en el sistema Multiflex, desarrollado bajo la orientación del Arquitecto Fernando Salinas, en el diseño de cuyo equipamiento colaboró nuestro equipo.

Con el objetivo de presentar nuestras ideas en torno a otras alternativas para para estructurar el espacio interior de la vivienda preparamos una exposición en los salones del Taller de Prototipos de la Industria del Mueble, junto al Río Almendares. Aquí se proponía una solución completa de equipamiento de la vivienda, puntera desde el punto de vista tecnológico como en cuanto a diseño.

Los prototipos incluidos en esta muestra eran el resultado de más de dos años de investigaciones. Como resultado de ese trabajo se había logrado definir con bastante precisión los materiales cuya producción era necesario desarrollar, las tecnologías más adecuadas en cada caso y algunos principios generales de construcción y diseño, así como estudios de proyección de la demanda, capacidades a instalar, etc.

Así se llegó a las definiciones teóricas fundamentales que guiaron nuestro trabajo: el reconocer el problema del almacenaje como principal problema no resuelto de la vivienda de entonces -aún no resuelto en la actual-, la distinción entre muebles de almacenaje y piezas sueltas, y el aporte de la lámpara -la luz- y de la gráfica producida industrialmente -el color- a la caracterización del ambiente de la vivienda y su posible variabilidad.


Integrantes del Departamento de Desarrollo
con Mauro Casagrandi.
Estos estudios fueron realizados por el equipo multidisciplinario del Departamento de Desarrollo, e incluyeron visitas a Checoeslovaquia, Rumanía, Polonia y por último a Italia, donde pudimos conocer de primera mano la puntera industria milanesa del mueble. Durante estos estudios y en particular en la preparación de la visita a Milán contamos con la entusiasta ayuda de un comerciante italiano radicado en La Habana -Mauro Casagrandi- entonces mejor conocido por la representación en Cuba de los coches Alfa-Romeo.

Sobre esa base se redactaron las solicitudes de oferta para el equipamiento de las instalaciones para la producción del mobiliario que se necesitaría para aquellas 100 000 viviendas que se habían anunciado en el discurso de Grantierra. Estas inversiones se costearían con los resultados de otro de los planes estrella del momento, la Zafra de los Diez Millones que se realizaría en 1970. La venta de esa enorme cantidad de azúcar, cuya compra estaba garantizada por los tratados firmados con la URSS, proporcionaría, además del dinero necesario para crear las capacidades de producción, la materia prima para los tableros que se fabricarían con el bagazo residual.

Cabe destacar en este contexto la visita a Cuba de Alberto Zevi, fundador de la empresa ELMAG, la principal industria italiana productora de maquinaria para la industria del mueble, más conocida entonces por nosotros por el diseño de Angelo Mangiarotti para su planta construida en Monza (1964). Con Zevi analizamos, entre otras cosas, los problemas de la producción de tableros de partículas a partir del bagazo de caña. Los tableros que entonces se producían eran poco adecuados para la fabricación de muebles por su peso excesivo y escasa resistencia. En las discusiones con los técnicos de la fábrica que entonces los producía en la fábrica del poblado de La Salud discutimos las posibles soluciones, entre ellas el empleo de la madera de especies de rápido crecimiento tales como el almácigo en lugar del bagazo, teniendo además en cuenta que muchos especialistas consideraban más ventajoso el uso de ese bagazo residual como combustible, cosa que era habitual durante la época republicana.

El sistema de paneles modulares propuesto por nosotros utilizaba los herrajes más avanzados del momento, traídos de Italia, como las bisagras invisibles y con cierre automático que habían sido patentadas por Arturo Salice hacía poco más de diez años, el sistema de conectores que permitían el ensamblaje sin necesidad de pegamentos, los soportes regulables para entrepaños, etc. Estos fueron importados desde Italia especialmente para estos prototipos y se utilizaban por primera vez en el país, siendo desconocidos para la mayor parte de los técnicos de la industria del mueble de entonces. De hecho, eran similares a los que aún hoy emplean los sistemas modulares de firmas como IKEA.


Frente a producciones elitistas de otros, basadas en el uso de maderas preciosas y pieles naturales -pensadas para los despachos de dirigentes o el mercado de exportación- nosotros reivindicamos entonces materiales como el tablero de partículas, la madera contrachapada, el tubo de aluminio o acero, la lona y el cordón de vinilo utilizados de manera innovadora como respuesta a las necesidades del cubano de a pie.

La exposición pretendía demostrar además la posibilidad de una única solución a dos problemas, el almacenaje y la división del espacio. A manera de manifiesto, exponíamos nuestra concepción en el panel que daba acceso a la muestra donde se leía:

el hueco construido no es la solución de la vivienda. La función de la vivienda es no sólo protegernos del medio exterior.
LA VIVIENDA ES UN CONTENEDOR DEL HOMBRE Y SUS COSAS ÚTILES E INÚTILES.
al utilizar las cosas el hombre realiza distintos grupos de actividades. cada grupo de actividades necesita su espacio y cada cosa requiere un lugar.
dos problemas:
  1. el almacenaje
  2. la división del espacio
NUESTRA PROPUESTA MUEBLEPARED:
  • una única solución a dos problemas
  • un único material: tableros de bagazo plastificados
  • una única tecnología: escuadrado - ranurado - recubrimiento de bordes - barrenado - en líneas continuas automatizadas
  • un único producto: paneles modulares standardizados
  • un múltiple uso: viviendas - escuelas - oficinas - hospitales - bibliotecas - etc.
CON ESTE SISTEMA MUEBLEPARED, SUS PIEZAS SUELTAS -MESA, SILLAS, BUTACAS Y CAMAS-, SUS LÁMPARAS, LA GRÁFICA Y EL COLOR SE HA COMPUESTO ESTA ESTRUCTURA:
LA CASA DE MAÑANA PARA HOY

Fotos: R. Togores.

Nuestra propuesta, tan apartada de la línea oficial representada por el poderoso MICONS, no fue bien acogida por las estructuras administrativas del momento. De todas maneras, el fracaso de la tan esperada "Zafra de los 10 Millones" 2, hizo imposible la realización de todas aquellas inversiones que habíamos estudiado y en las que cifrábamos nuestras esperanzas para el desarrollo de una industria cubana del mueble. No hubo la materia prima para los tableros ni las nuevas fábricas para producirlos, ni las líneas automáticas para el procesamiento de aquellos paneles modulares. De hecho, tampoco hubieron las 100.000 viviendas anuales que amueblar.

Todo nuestro trabajo, todas nuestras esperanzas de un ambiente digno para el hogar del cubano de a pie, aquellos años de intenso trabajo, quedaron como prototipos y ejemplares únicos. En las pocas reseñas que existen sobre el diseño industrial cubano de aquellos tiempos ni se nos menciona. Hoy reivindicamos su existencia con las pocas fotos que en nuestro archivo conservamos. Queden para la historia.