Arquitectura y Diseño.‎ > ‎

1981: Tridilosa en La Habana...

por Reinaldo N. Togores.

A principios de los Ochenta, trabajando en la Dirección de Proyectos del MICONS, me invitaron a una charla del Ingeniero mexicano Heberto Castillo en los locales de la Empresa de Proyectos de Obras para el Transporte (EPOT). De Castillo tenía referencias por su participación en la política mexicana, tema que seguía con interés desde mi exilio en ese país a fines de 1958. Le conocía como un luchador que siempre se opuso a las injusticias sociales y la corrupción imperante en la política mexicana, actitud que incluso le llevó a la cárcel. Aún sin conocer el motivo de dicha charla la oportunidad de conocer personalmente a alguien a quien tanto admiraba me llenó de alegría.

La reunión se centró en la explicación de un sistema estructural cuya patente Heberto se proponía donar a Cuba. Se trataba del sistema estructural para grandes luces al que había nombrado Tridilosa. Éste es un sistema estructural tridimensional mixto, en que se produce la conjunción de trabajo entre una estructura de acero tridimensional y una losa plana de concreto que se integra en ella, pero como dovela, trabajando principalmente a compresión en la parte superior. Esta losa, de unos 5 cm de espesor además de servir como elemento resistente a la compresión, hace además las veces de piso, sumando así las virtudes y bondades de ambos sistemas. Reduce en el caso de la losa de concreto, el material inerte y su peso; en el de la estructura de acero, sustituye el concreto como material resistente a la compresión horizontal en lugar del acero. Este sistema ha sido utilizado en más de 200 puentes en México, en rascacielos como el World Trade Center y la Torre Chapultepec en el Distrito Federal. Se dice que en México hay casi un millón de metros cuadrados construidos empleando el invento de Heberto Castillo.

La intención era la de utilizar este sistema para la construcción de puentes, lo que supondría un considerable ahorro en materiales y equipamiento. Como una primera experiencia se propuso el uso de este sistema para la construcción de pasos peatonales en la Ciudad de La Habana.

El diseño estructural del tablero fue realizado por los ingenieros civiles de la EPOT. Quedaba resolver el diseño de los apoyos y de los accesos. Se debía tener en cuenta las características de las posibles ubicaciones con las limitaciones de espacio para su ubicación. Este trabajo me fue encomendado.

En definitiva se prepararon dos proyectos que se construyeron, uno para salvar la Vía Monumental, facilitando el acceso al Hospital Naval desde la Habana del Este. El otro se ubicó en Marianao, sobre la Avenida 25 a la altura de la Calle 29J.

Los planes eran ambiciosos, se hablaba de puentes de Tridilosa en diversas carreteras, con lo que se ahorrarían millones de dólares. Que yo sepa, se construyeron los dos pasos peatonales proyectados que aún hoy prestan sus servicios a la población habanera. De otras aplicaciones, no hemos vuelto a saber.

Sirvan estas dos modestas obras como homenaje al maestro, al investigador, al luchador, a Heberto Castillo.


La foto de Heberto Castillo tomada del blog de Sergio Romero.

Maqueta de estudio del Puente Peatonal.
Paso Peatonal sobre la Vía Monumental, vista desde la Habana del Este.

Vista de la estructura
Vista desde el Hospital Naval. Fotos: archivo R. Togores.